miércoles, 4 de junio de 2025

El Papa fija criterios al Celam: «Sagrada Escritura, Tradición y Magisterio»

 




Una llamada a la fidelidad doctrinal en tiempos de confusión

En su reciente mensaje con ocasión del 70º aniversario del CELAM, el Papa León XIV recordó con claridad meridiana que toda acción pastoral debe fundarse en los tres pilares inmutables de la fe: la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio. Este recordatorio no es una mera fórmula retórica, sino una afirmación crucial para la vida de la Iglesia, especialmente en una época marcada por la ambigüedad doctrinal y el debilitamiento de la identidad católica.

Esta reafirmación resulta profundamente significativa. El Papa no apeló a novedades pastorales ni a propuestas sociológicas, sino a las fuentes perennes de la Revelación, que la Iglesia tiene el deber de custodiar “sine glossa” —sin glosa ni deformación—. Es, en el fondo, un eco del principio formulado por el Concilio de Trento y sostenido por todos los verdaderos pastores: la fe no se inventa ni se adapta, se recibe y se transmite.

En tiempos en que muchos, incluso dentro de la Jerarquía, han propugnado una pastoral desvinculada del dogma o adaptada al espíritu del mundo, León XIV recuerda con firmeza que la misión de la Iglesia es enseñar, santificar y gobernar conforme al mandato de Cristo, y no reinventarse según los vaivenes del pensamiento moderno.

Como enseña San Pío X en Pascendi, “el primer deber del sacerdote y del obispo es conservar íntegro el depósito de la fe”. León XIV, al colocar nuevamente en el centro la tríada católica de Escritura, Tradición y Magisterio, devuelve a la Iglesia su punto de referencia seguro: la Roma eterna, maestra de verdad, no la Roma cambiante de las modas teológicas o de las pastorales desarraigadas.

En este acto, vemos un rayo de esperanza: una voz que habla como Pedro debe hablar, confirmando a sus hermanos en la fe recibida desde los Apóstoles.

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