LEÓN XIV RECUPERA LA TRADICIÓN DE CLAUSURAR EL MES DE MAYO MARIANO EN LA GRUTA DE LA VIRGEN DE LOURDES DE LOS JARDINES VATICANOS, REZANDO EL SANTO ROSARIO
El Papa León XIV ha dado hoy un nuevo y elocuente signo de su decidida voluntad de restaurar la piedad en la vida de la Iglesia. Con espíritu de profunda devoción mariana, ha clausurado el mes de mayo, consagrado a la Santísima Virgen, en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes de los Jardines Vaticanos, mediante el rezo público del Santo Rosario.
Este gesto, cargado de significado, revive una práctica querida por los Romanos Pontífices del siglo XX, en particular por san Pío X y Pío XII, quienes solían acudir a este lugar sagrado para concluir el mes mariano con oración y súplica filial a la Madre de Dios.
Durante el acto, el Santo Padre dirigió el rezo del Rosario en latín, acompañado por numerosos fieles, religiosos y miembros de la Curia romana. En su breve alocución final, exhortó a los presentes —y, a través de la transmisión, a todos los católicos del mundo— a recurrir con renovada confianza a la intercesión de la Virgen Santísima en estos tiempos de turbación para la Iglesia y el mundo.
«Sancta Maria, Regina pacis, ora pro nobis» —dijo con voz firme el Pontífice—, recordando que el remedio más seguro contra la confusión doctrinal y moral es el recurso humilde y perseverante al Corazón Inmaculado de María.
Con este acto, León XIV continúa marcando su pontificado por una clara voluntad de retornar a las formas tradicionales de culto, devoción y gobierno, en continuidad con la Roma eterna, maestra de verdad y de santidad.
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